R&A Consulting

Se ha escuchado mucho sobre el Litio, ¿Cuál es tu opinión?.

Aquí, un input para darle otra mirada.
(By Fco. Allende Solari; R&A Consulting Ltda)

El Litio: metal más liviano; sólido de menor densidad; metal con el mayor potencial electroquímico; entre otras características, lo convierten hoy en la estrella para la fabricación de baterías que facilitarán la electromovilidad en el obligado camino de la descarbonización del planeta.

La venta de vehículos eléctricos (BEV; PHEV) alcanzó los 10,2 millones de unidades en el año 2022 (IEA; abril 2023), un 14% del total de ventas (para 2023, IEA proyecta ventas por 14 millones; 18% del total); un crecimiento acelerado que eleva a 26,2 millones el stock de estos vehículos en las carreteras al 22’. A inicios de esta década se proyectaba por varias instituciones que al 2030 se alcanzarían ventas anuales de entre 25,8 y 40,0 millones de vehículos eléctricos (Cochilco en base a Rho Motion 2021, IEA 2021, EV Volumes 2021). Esta es la clave para entender el explosivo crecimiento de la demanda por Litio (carbonato e hidróxido) que, en 21’ y 22’, sobrepasó a la oferta, llevando el precio hasta USD 81.370 promedio en nov 22’ (ver figura 2).

Cochilco (2021) proyecta pasar la demanda agregada mundial desde 327 kt de Carbonato de Litio Equivalente (LCE)en el 2020 a 2.114 kt LCE en el año 2030. Otras fuentes, incluso pronostican para 2030 demandas por 2.100 kt LCE (Statista) y 2.400 kt LCE (Benchmark Mineral Intelligence). En el caso de estimación de Cochilco implica crecimiento anual compuesto de 28%.

Según el Servicio Geológico de EEUU (USGS), actualizado al año 2021, estima las reservas mundiales de Litio en 112.000 kt LCE y, de ellas, Chile tiene el 44% (especialmente salmueras), Australia el 22% (especialmente espodumeno) y Argentina el 9% (especialmente salmueras).

Según Benchmark Mineral Intelligence requiere inversiones por 40.000 millones de dólares para llegar al 2030 con oferta que satisfaga la demanda.

Para nuestro país la decisión de cómo avanzar es crucial para su desarrollo. Se habla de privados v/s Estado. Es interesante explorar visiones distintas (Figura 1), como considerar que los nuevos negocios del Litio tuviesen un 51% de capital privado tradicional y un 49% de capital aportado por los trabajadores de Chile a través de sus fondos de pensiones acumulados en las AFP y canalizados por una empresa-organización que opera como inversionista. El Estado seguirá recibiendo los Impuestos sobre las utilidades y royalty que se acuerden y, los trabajadores de Chile recibirán una rentabilidad que sobrepasará seguramente el menguado 3,9% real que han tenido estos fondos desde que se crearon los multifondos. Cada punto porcentual adicional, para un trabajador con sueldo mínimo que cotice 40 años, le reportaría entre MM$17 y 27 adicionales de rentabilidad (dependiendo de tasa de cotización entre 10% y 16%).

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